En el marco de las celebraciones oficiales por un nuevo aniversario de la conformación del Primer Gobierno Patrio, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, encabezó el acto central y brindó un discurso enfocado en la solidaridad, la equidad social y la necesidad de consolidar una comunidad unida en base al bienestar común.
Durante su alocución, el jefe comunal destacó que el concepto de Nación se construye a partir de los lazos comunitarios.
«Claramente la felicidad de la patria no es posible sino en la realización y sino en la felicidad colectiva», afirmó.
En este sentido, remarcó que los vínculos que nos unen van más allá de lo jurídico y lo histórico, ya que son «lazos fundamentalmente afectivos que tienen que ver en el respeto y en poner el centro siempre a la persona».
Para lograr este objetivo, subrayó que «es necesario despojarse de individualidades» para poder edificar un destino en común.
El intendente hizo un fuerte y sentido pedido de empatía social, instando a la comunidad a no dar la espalda a las desigualdades.
«Es necesario no mirar para otro lado», aseveró, citando al Papa Francisco, quien definía a los que más sufren como «la llaga abierta de la patria».
“Tenemos la urgencia y la obligación como sociedad y como Estado de atender y cobijar a los más necesitados. A aquellas personas que amanecieron con frío en la ciudad, las que no tienen garantizado un plato de comida en la mesa o quienes están enfermos y sufren la incertidumbre de no acceder a sus tratamientos; a los jubilados, ciudadanos plenos de derechos que requieren reivindicación, atención y el respeto y lugar que merecen por parte del Estado tras toda una vida de transitar, y a los jóvenes que hoy, por falta de oportunidades y de acompañamiento, se encuentran vulnerables frente al consumo o ante organizaciones que intentan llevarlos por un mal camino”.
Reafirmando los ideales de los patriotas de 1810, el mandatario subrayó que el sueño de la libertad genuina y sostenida en el tiempo requiere de bases materiales concretas. Señaló que esa libertad sólo puede realizarse «cuando cualquier ser, cuando cualquier persona se pueda educar, pueda acceder a la salud y pueda acceder al trabajo».
La construcción de este bien común y de un hogar para la diversidad se logra reafirmando el diálogo, la tolerancia, el consenso y apoyándose en valores inquebrantables «como el amor, la fe y la esperanza».
Para finalizar, el intendente se refirió al contexto local, definiendo a Bahía Blanca como «nuestra patria dentro de la patria». Resaltó el carácter profundamente solidario que la ciudad ha demostrado ante las recientes adversidades y apeló a la misericordia y al perdón como motores para salir adelante.
De cara a los próximos desafíos, Susbielles enfatizó el escenario que se abre para el distrito: «Estamos en un momento importante para Bahía, en un momento que están llegando inversiones que esperamos hace décadas». Por ello, convocó a todo el arco político y dirigencial a unir esfuerzos para que esta coyuntura se transforme «en movimiento económico, en trabajo, y fundamentalmente generar los mecanismos que permitan añorar y generar un futuro mejor para todas las generaciones en la ciudad».







