El contratista de la construcción Matías Tabar reconoció públicamente la existencia de maniobras de evasión fiscal en las obras que realizó para el actual jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni.
En declaraciones brindadas a Radio Rivadavia, el constructor minimizó la exclusividad de su situación al asegurar que “acá parece que los únicos dos que hemos evadido serían Manuel y yo”. El empresario argumentó que el trabajo informal representa una práctica sumamente habitual dentro de la realidad económica del sector de la construcción en la Argentina actual.
Tabar analizó el escenario habitacional y sentenció que “ninguna persona de la Argentina que se esté construyendo una casa hoy puede llegar a solventar con sus ingresos la construcción en cuanto a si tiene que declarar todo”. Bajo esta premisa, eximió al funcionario de haber ideado la maniobra, explicando que el desfasaje financiero hace inviable la facturación total de los materiales y la mano de obra.
“No es que a mí vino él (Adorni) y me propuso hagamos esto y tiene que ser en negro”
Luego, el constructor aportó detalles sobre la modalidad de las transacciones comerciales y ratificó que los pagos por los servicios prestados se ejecutaron siempre mediante dinero en efectivo. Asimismo, aclaró que el vocero presidencial tampoco le exigía los comprobantes fiscales correspondientes de manera regular durante el transcurso de los trabajos. No obstante, el empresario matizó la gravedad de la situación al confirmar que sí existieron facturas emitidas durante el proceso de la obra, los cuales adelantó que presentará formalmente ante las autoridades judiciales.
La situación procesal de ambos involucrados se encuentra bajo la órbita de la Justicia Federal, en una causa radicada en el juzgado a cargo del magistrado Ariel Lijo y que cuenta con la instrucción del fiscal Gerardo Pollicita. Tabar admitió que se presentó ante los tribunales con pleno conocimiento del impacto público que generaría su testimonio en un expediente que investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito. El testigo se sinceró ante la prensa respecto a su comparecencia judicial y manifestó que “tampoco me quedaba mucha alternativa” ante el avance de la investigación.
A pesar de la repercusión del caso, el contratista manifestó su afecto personal hacia el entorno del jefe de Gabinete y expresó sus deseos de restablecer los canales de comunicación en el futuro. Tabar recordó los meses de trabajo compartido y lamentó el actual escenario judicial al concluir que “es una persona con la cual conviví casi un año y medio; es una cagada tener que transitar todo esto”.
El avance de las pericias contables y los documentos que aporte el constructor resultarán determinantes para establecer las responsabilidades penales en el fuero federal.








