El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, prohibió este viernes las apuestas deportivas online y los casinos virtuales, a nueve días de las elecciones en las que buscará otro mandato. La decisión tiene vigencia inmediata, aunque necesita la aprobación del Congreso dentro de los próximos 120 días para quedar firme.
Los usuarios tendrán hasta las 23.59 del 5 de octubre, un día después de los comicios, para retirar sus fondos. Las aplicaciones quedarán bloqueadas el 6. El decreto impide explotar, ofrecer, intermediar y publicitar estas actividades en todo el territorio brasileño.
Lula calificó la iniciativa como “dura, drástica y necesaria” y vinculó el avance del juego con problemas de salud mental y endeudamiento. “Es como el cáncer, o extirpamos el tumor o el tumor acaba con nosotros”, sostuvo durante el anuncio realizado en San Pablo.
El ministro de Economía, Dario Durigan, aseguró que el Gobierno intentó regular el sector, pero terminó convertido en un problema de salud pública. Según explicó, más de 60.000 millones de reales, equivalentes a unos 11.000 millones de dólares, pasan de las familias a las empresas del rubro.
La medida provocó una reacción inmediata del senador y candidato opositor Flávio Bolsonaro, quien la consideró “una nueva estafa del Gobierno de Lula”. Cuestionó su oportunidad electoral y recordó que la administración actual había establecido el marco regulatorio en 2023.
También hubo críticas desde el fútbol: 13 de los 20 clubes de primera división tienen una casa de apuestas como patrocinador principal. Flamengo advirtió sobre la inseguridad jurídica y las consecuencias para distintas disciplinas, las inversiones y los empleos. Fluminense reclamó un período de transición adecuado.
Las organizaciones que representan al sector y las 85 empresas habilitadas alertaron que la prohibición favorecerá al mercado clandestino. “La prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta”, afirmaron en un manifiesto.
Lula rechazó los planteos deportivos: “Que los equipos no me digan que sin las ‘bets’ acaban”. La decisión se produce en un escenario de endeudamiento extendido: ocho de cada diez familias brasileñas tienen deudas, según datos difundidos en agosto por la Confederación Nacional del Comercio.
Con información de Infobae







