Mucho antes de los grandes teatros de la avenida Corrientes, los premios y la televisión nacional, Agustín “Rada” Aristarán comenzó a construir su carrera en las calles de Bahía Blanca, entre trucos de magia, malabares y espectáculos a la gorra.
Este martes 15 de septiembre, el artista nacido en 1983 cumple 43 años convertido en una de las figuras más versátiles del espectáculo argentino y atravesando una etapa de enorme actividad profesional.

Criado en Bahía Blanca, pasó parte de su infancia en Villa Mitre y desde muy chico mostró interés por la música. Tocó la batería en una banda infantil y, poco después, apareció la magia. Todavía adolescente comenzó a trabajar en fiestas, casamientos y distintos eventos, mientras también hacía malabares en los semáforos y presentaciones callejeras.
A los 19 años tomó una decisión que terminaría cambiando su vida: dejó Bahía y se instaló en Buenos Aires para intentar abrirse camino profesionalmente. El salto llegó rápidamente cuando Jorge Guinzburg lo convocó para participar de “Mañanas informales”, experiencia que le permitió comenzar a mostrarse ante un público masivo.
Desde entonces, aquel mago bahiense fue ampliando sus límites. Al ilusionismo le agregó humor, actuación, música, canto y conducción, una combinación que con el paso de los años convirtió a Rada en un artista difícil de encasillar.
Los unipersonales, las giras nacionales e internacionales y su crecimiento en las redes terminaron por instalarlo en la escena. También llegaron los musicales, el cine y la televisión, con producciones como “Aladín”, “School of Rock”, distintos proyectos audiovisuales y ciclos televisivos en los que pasó de invitado a protagonista.
Su presente encuentra, justamente, una conexión con aquellos primeros años. Rada integra por segundo año consecutivo “Otro día perdido”, el programa encabezado por Mario Pergolini en eltrece, donde combina humor, música e ilusionismo y vuelve regularmente a sorprender a los invitados con trucos de magia.
Ese trabajo le permitió sumar en mayo uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria: obtuvo el Martín Fierro a Mejor Labor Humorística. El ciclo también fue elegido como Mejor Big Show.
El teatro fue otro de los grandes escenarios de su 2026. Durante el año se puso en la piel de Willy Wonka en la superproducción de “Charlie y la fábrica de chocolate” en el Gran Rex, luego de acumular experiencia como protagonista de algunos de los musicales más importantes de la cartelera porteña.
Y su cumpleaños llega apenas dos días antes de otro desafío. Este jueves 17 de septiembre volverá al Teatro Astral con “Chanta”, el premiado unipersonal en el que interpreta a Julio Ballesteros. La temporada se extenderá hasta el 4 de octubre y representa el regreso de una obra que este año obtuvo el Estrella de Mar como Mejor Unipersonal y le valió a Aristarán un Premio ACE por su actuación.
También tuvo tiempo para ponerse al frente de la primera ceremonia de los Premios Pinti en el Teatro Colón y, apenas días antes de su cumpleaños, fue uno de los artistas convocados para la multitudinaria inauguración de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, donde compartió escenario con Abel Pintos, Soledad Pastorutti, Juan Carlos Baglietto y otras figuras.
A más de tres décadas de aquellos primeros trucos y malabares en Bahía Blanca, la magia sigue presente. Pero alrededor de ella Rada construyó una carrera que hoy lo encuentra como actor, humorista, músico, conductor e ilusionista, con presencia simultánea en algunos de los principales escenarios y producciones del espectáculo argentino.







